Probablemente este es un post que muchos de los que me conocen personalmente estaban esperando leer, así que… para todos vosotros ;).
¿Somos poliamorosos?
Esto quiere decir que podemos amar a muchas personas de diversas maneras. Creo que esta totalmente claro que podemos amar verdadera y apasionadamente a nuestra familia, amigos, novios, personas que se cruzan por nuestro camino, maestros, compañeros, cómplices, parientes, etc., etc., cada uno de manera muy particular y diferente.
Y aquí viene la discusión: ¿Podemos amar también a varios hombres al mismo tiempo? ¿Podríamos tener varias parejas simultáneamente? Pues sí, de poderse, sí se puede ¿qué es lo que lo impediría?: ¿restricciones de la sociedad?, ¿el seguir al modelo o patrón de pareja heterosexual?, ¿seguir pensando que la única relación válida es la heterosexual monógama con fines reproductivos?, ¿decir que me falto al respeto o que me desvalorizo y degrado?
Y la pregunta del millón, ¿se debe o no se debe?
Igual suena como una pregunta superficial pero es toda una realidad. ¿Cuantas veces sucede que alguien, estando en una feliz relación, se enamora de alguien más? ¿Suena familiar? ¿Quién nunca ha dejado salir a flote alguna vez el impulso compulsivo de corresponderle a alguien estando casado? (Hay personas maravillosas que se aparecen en nuestra vida en momentos inesperados y nos roban un poco de nuestro ser…) ¿No será como dice Hermann Hesse que habitan dentro de nuestro cuerpo muchas almas? En ocasiones más de un lobo estepario y un ser racional que entran en conflicto…
No es fácil ser poliamorosos. En general las personas somos muy celosas y queremos todo para nosotros mismos. Desde pequeños somos envidiosos y egoístas, incluso parece ser una cuestión de supervivencia; basta observar a un bebé de uno o dos años de edad para percatarse de esto. Por eso, no queremos ni nos gustaría compartir una relación e incluso suena como algo absurdo. Tenemos un fuerte sentido de querer que todo nos pertenezca para nosotros solitos. No digo que las relaciones abiertas sean lo mejor, habrá a quien le funcione y a quien no, ¿pero, acaso a nuestro mejor amigo le decimos: eres mi mejor amigo y no quiero que tengas otros mejores amigos! ¿Y si lo trasladamos a las parejas?
También parece que es más común ver parejas abiertas homosexuales que heterosexuales; no obstante, hay muchos machos mexicanos que tienen esposa (y juraron ante el altar amarla y respetarla hasta que bla, bla, bla…) y que se van con otras mujeres a sabiendas o no de ella. No me refiero a eso ni al “pégame pero no me dejes”, sino a una situación de equidad en donde cualquiera de los dos miembros tenga la libertad de involucrarse sentimental, emocional y/o sexualmente con otro(s). ¿Se pilla?
Por otro lado, me pregunto si no será una simple justificación para no comprometerse y para seguir “dándole vuelo a la hilacha”. Un pretexto más para ser promiscuo y acomodar las cosas a nuestra conveniencia.
En fin, esta reflexión la hago como una persona que esta viviendo en la actualizad una situación así, sin buscarla, ni desearla. Cada quien le puede dar la validez que quiera mientras en el fondo exista un respeto por los individuos.
Besitos
